Minientrada

Cumplimos tantos años resumidos en fotos y promesas
que cuesta saber cuando se fue todo a tomar por culo.

 

No me acuerdo de tu nombre, pero sí del sabor de tus labios,
y de la torta que vino después de decirme: “nunca más vuelvas a besarme”
También me acuerdo del beso que me diste después de aquella torta.

 

En la cuerda floja se dan los mejores besos
con sabor a despedida.

 

Serás grande,
cuando dejes de pensar que eres pequeña.

 

Estaba dispuesto a jugarme mi sombrero por ti,
y yo nunca bromeo con cosas serias.

 

Incertidumbre es el tiempo que transcurre
entre que me besas y te marchas.

 

Seguir juntando palabras es el único camino hacia la poesía.

 

Sólo fuimos dos casualidades
que una noche valieron la pena.

 

Qué jodido fue descubrir que eras
una historia entre líneas que se perdió
en los puntos suspensivos…

 

La única diferencia entre tu y yo,
es que yo aun sigo sufriendo.

 

Permitidme, al menos, que atesore mis propias derrotas.

 

Lo importante de un poema es el silencio
que siempre aparece cuando dejan de sonar las letras.

 

“Mientras más conozco al hombre
más quiero a Mafalda.

 

Dicen que un clavo saca a otro clavo,
pero de lo que nadie habla es de las astillas que saltan cuando el martillo golpea la madera.
Esas astillas son las que nos impiden disfrutar de un amor limpio,
las que nos hacen engancharnos una y otra vez,
hasta que todas las historias acaban en rotos y remiendos.

 

La ilusión es el arte del engaño necesario para vivir.

 

Daría todos mis poemas porque se callaran los versos,
y tú me besases.

Daría todas mis miradas porque se callaran los besos,
y tú me versases.

 

¿Por qué nadie ha hablado de inventar?

 

Eres cómo mezcla salvación e ibuprofeno

 

Empiezan a pesarme las noches
en las que soy más ausencia que sonrisa

 

Mentir es sólo un punto de vista.

 

La verdad, nunca se me dio bien argumentar con versos todo lo que me pones.

 

Consigo ver cosas que se parecen a ti, pero no eres tu.

 

Callar hasta que el silencio parezca poesía…
Dejar de escupir versos como si fuesen aire.

 

Me dijiste que yo era la certeza de que nada importaba realmente, salvo el ahora.
Y tú odiabas las certezas.

 

Eres como una palabra de aliento sólo un segundo antes del miedo.

 

Perdoname, pensaba que eras sólo el efecto mariposa
creando un tsunami al otro lado del océano.

 

No supe entenderte, y por eso te desatendí.
Entonces supe que desatenderte era una forma de desentenderme de ti.

 

Eres tan Buenos Aires

 

Nos dejaremos la vida, si hace falta, para sobrevivir.

MicroverS.O.S

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s