Microversos X

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¿Por qué no puedo responder te quiero,
cuando me preguntas si quiero follar?

 

Sólo tú sabes sacarme de encima los miedos
y coser heridas con saliva.

 

Quizá no sea suficiente con querernos todos los días

 

Ayer volví a mirar aquella foto que te hice mientras contaba tus pecas,
y me jodió que no estuvieses.

 

No te negaré que utilizo tu recuerdo para que el dolor permanezca vivo en la nevera,
amortiguando el ruido que deja tu silencio.
Y para ser sincero espero que a ti también te duelan las caricias que dejé en tu cuello,
pues no sería justo que sólo yo llorase al no encontrarte en casa cuando vuelvo.

 

Soy joven y ya guardo alguna cicatriz y algún recuerdo.
Como el de aquella mujer que insinuaba que el amor se apagaba lentamente.
Quizá debí amarla más deprisa.

 

Tú hacías calculados gestos para desmontarme,
rompiendo mis esquemas con tus silencios,
y mis silencios con tus esquemas.
Haciéndome saber que aquello no duraría hasta mañana

 

Éramos nosotros, y eso bastaba para que el reloj marcara una hora menos.
Para que la Tierra girara más despacio, y el mundo,
siempre terminase entre tus piernas.

 

Pienso aprender tus puntos débiles para curarlos cuando llores,
y hablar de los amantes que no supieron quererte

 

Dejamos de ser dos extraños que se juntan para ser dos amigos que se extrañan.

 

Hay mujeres que son princesas y otras que son hadas.
Las primeras se maquillan; las segundas sonríen.

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