Baloncesto, mosquetones y mochilas

Estándar

Sé con certeza que me enseñó algunas cosas,
como a montar en bici sin ruedines,
a tirarme de cabeza a la piscina.
O cómo se cuidan los juguetes.

Me enseñó cosas importantes,
como pelear por lo que uno cree justo,
o cómo perdonar aunque las espinas
quedasen clavadas más tiempo.

Estoy seguro de que enseñó a pensar.
No como te dicen que hay que hacerlo,
sino poniendo todos los sentidos.
Aprendí a cuestionar y cuestionarme,
a buscar salidas de emergencia.

No fui un hombro o un abrazo cuando lo necesitó.
Ella lloraba en bajo para que no la viésemos,
mientras esperaba consuelo, aunque fuese torpe.
Y sé que nunca le apoyé lo suficiente.

Ella aprendió de pequeña a vencer los miedos de la noche sin brújula,
y a matar dragones por todos nosotros.
Por eso siempre valió el doble,
aunque creyese que era la mitad.

Para mi siempre será una niña dos años mayor que yo
que pedía a los reyes magos lacasitos,
pero cuando os sostiene en brazos,
se convierte en una niña-madre que cura con besos,
en un árbol con raíces profundas y hojas de terciopelo.

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Acerca de luiscanoruiz

Soy escritor y poeta vallisoletano de 28 años. Actualmente tengo un poemario, "VerS.O.S.", y dos novelas, "Los últimos días de noviembre" y "Cómo Sobrevivir a Carla". Puedes consultarme más datos sobre mi en el resto de enlaces del blog.

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